El crumble es un postre originario de Inglaterra. Se cree que empezó a elaborarse durante la segunda guerra mundial, debido al racionamiento de alimentos, puesto que se trata de un postre con ingredientes muy comunes y económicos, pero con un resultado espectacular.
Podemos hacerlo con muchos tipos de fruta, aunque mi favorito es el de manzana. Eso sí, añadiéndole un toque de color y de acidez combinándolo con higos, frambuesas, arándanos o moras. Hoy me he decantado por éstas últimas. Unas hermosas moras oscuras.
Ingredientes:
Para el crumble
180g de harina
120g de mantequilla
120g de azúcar
Para el relleno
4 manzanas grandes golden
12 moras
100 g de azúcar aprox.
canela
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180 grados centígrados. Engrasamos una fuente para horno, no demasiado alta, con mantequilla y espolvoreamos harina. Ésto hará que no se os pegue. Pelamos, descorazonamos y cortamos en daditos las manzanas. Las colocamos en la fuente y añadimos las moras. Espolvoreamos generosamente con azúcar y canela. Reservamos.
Un delicioso crumble.
No hay comentarios:
Publicar un comentario